Grupos inteligentes

Grupos inteligentes

Notapor David Perez » Dom, 24 Jun 2012, 02:01

Grupos inteligentes... difunde si te parece de interés. Gracias!

Asambleas de barrio, generales, interbarrios, del centro social, grupos de trabajo temáticos, comisiones, grupos de consumo, bancos de tiempo, Plataformas de afectados, piquetes huelguistas o anti-desahucios…



La actividad de los organismos de combate y de los espacios de autonomía que se van creando dependen en buena medida de la dinámica grupal generada en cada momento/lugar. Y esta depende a su vez de diferentes factores entre los que se pueden contar, sin ánimo de exhaustividad, los siguientes:



- Objetivos del grupo

- Tamaño

- Heterogeneidad/homogeneidad de su composición

- Grado de horizontalidad alcanzado

- Momento del grupo, andadura, historia, experiencia…

- Temporalidad grupal

- Etc.



Este mensaje pretende poner de manifiesto un factor que quizá a una parte de lxs integrantes de los propios grupos haya podido pasar desapercibida. Nos referimos a la mayor o menor tensión existente entre “el grupo básico” y “el grupo operativo o de trabajo”.



Por grupo “básico” entendemos aquello que late por debajo en cualquier grupo y que lo asemeja a los grupos en los que cada unx hemos llevado a cabo nuestra socialización (familia, pandilla de amigxs en el barrio, colegio, etc). En el grupo básico, los aspectos emocionales cobran especial importancia, y el objetivo del grupo deriva hacía al menos dos objetivos no manifiestos como son el propio mantenimiento del grupo y la recompensa derivada del simple “estar juntos”.



Por grupo “operativo” entendemos aquel dirigido hacía unas metas concretas, explicitas e inscritas en la propia constitución y definición del grupo.



En los últimos tiempos, con un año y pico de 15M, construyendo en muchos casos desde cero, hemos podido observar algunas derivas y oscilaciones de los grupos hacia uno u otro lado: grupos militantes que se comportan como grupo básico y en el que el objetivo inicial ha perdido relevancia a favor del mero “estar juntos” y grupos militantes en los que la esfera afectiva se ha deteriorado de tal manera, poniendo de manifiesto determinadas patologías grupales, que hacen difícil la convivencia y centrifugan miembros y energías fuera del grupo. (Al final nuestro principal enemigo, ya lo sabíamos, somos nosotrxs mismxs).



Decir “EQUILIBRIO”, no es mucho decir en estas circunstancias, pero quizá el análisis de todo esto sea un buen punto de partida para mejorar nuestra actividad grupal. Puede que sea el momento de retomar (estudiar, analizar, aplicar…) los estudios existentes sobre grupos pequeños (psicología social, antropología, sociología, etc, pero con prudencia y siempre teniendo en cuenta las metodologías experimentales utilizadas y las ideologías que subyacen a dicho conocimiento).



En este sentido queremos haceros llegar algunas ideas de Fernando Cembranos (ecologistas en Acción) que nos han parecido de verdad muy sugerentes. Esperamos que sean de interés para todxs.



Un fuerte abrazo.



(Además de ese texto a continuación, se presenta un par de ellos más desarrollado en archivos de word y pdf adjuntos)





FERNANDO CEMBRANOS – Grupos inteligentes.



La inteligencia de los grupos es una dimensión relativamente independiente de la inteligencia de las personas que lo forman. Todos hemos conocido grupos que, aún estando compuestos por personas inteligentes, funcionan de una manera bastante tonta. En estos grupos resulta muy difícil sacar una iniciativa adelante, se discute por todo (o por nada) y se vive mal.



También pueden encontrarse grupos formados por personas consideradas no tan inteligentes, que funcionan de manera inteligente: se apoyan muchas iniciativas, se pueden formular críticas, se sabe cuándo el trabajo está realizado y cuándo no, se disfruta el debate y pueden desarrollar construcciones colectivas. Parece entonces que hay algo, diferente a las personas mismas, pero construido por ellas, que hace que un grupo pueda desarrollar más o menos su inteligencia colectiva. Tal vez sea el sistema de interacciones, o la cultura compartida del grupo, o la manera de plantear y resolver las reuniones, o la forma de coordinar sus trabajos, o la manera de entender el poder, o el modo de resolver sus conflictos, o las maneras de participar o todos estos aspectos juntos.

En los grupos que desarrollan su inteligencia colectiva las fuerzas se suman o se multiplican, se perciben los méritos individuales como deseables para el grupo, se sabe renunciar a una idea cuando otra es mejor (aunque sea de otro), se ‘socializan’ los cerebros, se adapta la estructura a las realizaciones y a los objetivos del grupo, se compatibiliza el bienestar con el trabajo, se aprovecha la diversidad y se construye colectivamente el sentido. Los grupos inteligentes tienden a construir una estructura horizontal en la que las personas pueden participar, decidir, trabajar y aprender. Los conflictos son utilizados como una oportunidad para mejorar sus planteamientos y optimizar su estructura. La inteligencia colectiva hace que el grupo sea más que la suma de sus partes.



Cooperar en lugar de competir

Los grupos con escasa inteligencia colectiva, sin embargo, dedican mucho esfuerzo a las pugnas internas, sin conseguir aumentar el poder del grupo ni el de ninguna de las partes (en términos absolutos). Compiten en aquello en que cooperando ganarían más. Convierten las diferencias razonables en relaciones de oposición frontal. No establecen continuidad con los acuerdos que toman y aprenden a no cumplirlos. No revisan los planes, empiezan cada vez desde cero desaprovechando el saber acumulado. Duplican las tareas y se olvidan de cubrir zonas claves.

Se llevan fatal con las críticas. Y no practican la autocrítica. Carecen de humor o lo usan sólo como arma arrojadiza. Muestran incapacidad para adaptarse a problemas nuevos. Se cargan de interdependencia innecesaria. Consiguen a la vez un alto malestar y una baja operatividad. Y desprecian (generalmente porque ignoran) las posibilidades de la construcción colectiva. Se pueden encontrar diferentes tipos de estructuras con escaso desarrollo de la inteligencia colectiva. Estructuras caóticas, donde las fuerzas (esfuerzos) se tropiezan e interfieren sin saber cuál es la resultante.

Estructuras muertas, en las que en las reuniones se mira el reloj, no se participa y se lee el periódico en la segunda fila. Estructuras de oposición, en las que cada tímida propuesta de interés es juzgada únicamente en términos de pertenencia o no a las coaliciones enfrentadas. Estructuras de dominación en las que el beneficio de unas personas se consigue sólo a costa del desarrollo de otras, etc. Ningún grupo es totalmente inteligente, ni totalmente tonto. La inteligencia colectiva es una dimensión.

Es una habilidad colectiva susceptible de ser desarrollada. Todos los grupos pueden trabajar por ser más inteligentes. La mayor parte de los grupos que encontramos en los movimientos sociales tienen una inteligencia colectiva superior a la media (si se compara con numerosas organizaciones administrativas, comunidades de propietarios, etc).

Entre otras razones porque la pertenencia a ellos es libre (no obligatoria), la creencia en el sentido del grupo es, en general, alta y porque cuando no desarrollan su inteligencia colectiva tienden a desaparecer (lo que no le ocurre a las burocracias) o a hacerse muy insignificantes. Sin embargo con frecuencia desarrollan un potencial menor del que podrían alcanzar enredados en enfrentamientos y pugnas de poder menos lúcidas y dignas de lo que en un principio perciben quienes están implicados en ellas. En otras ocasiones es a causa de errores básicos en el planteamiento de las reuniones, o por utilizar el debate en su aspecto más primitivo (batirse).

También, por falta de conocimiento y disfrute de las posibilidades de la construcción colectiva. Los grupos y colectivos pueden desarrollar mejor su inteligencia sabiendo que existe y que es susceptible de ser trabajada, mejorando su técnica de reuniones, incorporando dinámicas y recursos que faciliten la construcción colectiva, enfocando sus errores de funcionamiento como algo de lo que aprender y en lo que tantear e investigar, desarrollando estructuras y sistemas de resolución de conflictos, parándose a pensar en condiciones favorables de vez en cuando, valorando los aspectos de cuidado, afecto y mantenimiento, ejercitándose en los diferentes tipos de pensamiento y acción a los que tiene acceso el grupo. No sabemos mucho de la inteligencia colectiva en consonancia con un tiempo en el que se vive en la ilusión del individuo como base principal de la inteligencia.

*Fernando Cembranos es psicólogo y autor de Grupos inteligentes. Teoría y práctica del trabajo en equipo.



Somos respetuosos, escribimos poco, sólo cuando tenemos algo que decir. Si alguno de los receptores de este correo no desea recibir más comunicaciones de Troppo Vero, tan sólo tiene que enviar un mensaje a esta dirección manifestándolo, e inmediatamente será extraído de la lista de correo. Si alguien recibe por duplicado, por favor avísanos para eliminar las direcciones repetidas. Gracias!


Fernando Cembranos GRUPOS_INTELIGENTES (1).doc
Fernando Cembranos Grupos inteligentes doc
(74 KiB) 127 veces

Fernando Cembranos - Grupos inteligentes.pdf
Fernando Cembranos Grupos inteligentes pdf
(223.32 KiB) 119 veces


--
TROPPO VERO
David Perez
 
Mensajes: 261
Registrado: Lun, 07 May 2012, 15:37

Volver a Artículos, vídeos, libros y otras referencias de interés

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

cron